“Estos de aquí son líderes que están a favor de la acción”, porque Trump es “un presidente de acción”, dijo el secretario del Estado norteamericano, Marco Rubio.
Para acceder a un puesto permanente en el Consejo de Paz habrá que pagar en efectivo mil millones de dólares. Trump ha invitado a más líderes como el ruso Vladimir Putin, el ucraniano Volodimir Zelenski, el israelí Benjamin Netanyahu y el papa León XIV.
El Consejo, que según dijo Trump trabajará “en colaboración” con Naciones Unidas, busca apuntalar su imagen de pacificador, un día después de retirar sus amenazas contra Groenlandia, un territorio autónomo danés que considera clave para la seguridad de Estados Unidos.
En su segundo día en la cumbre de las élites mundiales en Suiza, el republicano también tiene previsto reunirse con Zelenski, a quien instó a alcanzar un acuerdo de paz con Rusia.
Según el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, las negociaciones para poner fin a la guerra han registrado “muchos avances” y sólo queda “un punto” por resolver, aunque no dio detalles.
La primera jornada de Trump en Davos estuvo marcada por su cambio de postura sobre Groenlandia, cuando anunció que ya no impondrá aranceles a Europa y descartó una acción militar para arrebatar a Dinamarca esa isla ártica, rica en minerales.
El mandatario explicó el giro tras alcanzar un “marco para un futuro acuerdo”, después de reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.