Lima, 28 de Enero de 2026.- En el marco del Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO₂, SKY Airline informó que, desde 2018, ha logrado evitar más de 1,2 millones de toneladas de CO₂, como resultado de una estrategia integral de eficiencia operacional y sostenibilidad. Esta reducción equivale a 50.556 vuelos en la ruta Santiago–Lima (SCL–LIM).
Desde 2018, la aerolínea inició el recambio completo de su flota con aeronaves Airbus A320neo, reconocidas por su mayor eficiencia en consumo de combustible y menor nivel de emisiones. Gracias a este proceso, SKY ha alcanzado una reducción acumulada de 29,8% en las emisiones por asiento y de 26,4% en las emisiones por pasajero entre 2018 y 2025.
“El recambio de flota fue un punto de inflexión clave para reducir nuestras emisiones. Sin embargo, hoy estamos en una etapa más madura, donde el desafío ya no es solo contar con aviones más eficientes, sino seguir avanzando con medidas complementarias que nos permitan optimizar cada fase de la operación aérea”, explicó Marco Larson, encargado de Sostenibilidad de SKY.
En ese contexto, la compañía ha profundizado una cultura organizacional orientada a la eficiencia, incorporando prácticas operacionales adicionales que permiten seguir reduciendo el consumo de combustible y la intensidad de emisiones. Entre ellas, destacan el uso de un solo motor durante el desplazamiento en tierra antes del despegue y después del aterrizaje, la reducción del uso de la unidad auxiliar de potencia (APU) mientras la aeronave se encuentra en tierra y la optimización del peso transportado mediante una gestión eficiente del payload, que permite ajustar el peso y balance de la aeronave en función de cada vuelo, optimizando su desempeño y consumo de combustible.
A estas medidas se suma el uso de SITA OptiClimb, un software basado en Machine Learning, que optimiza el perfil de ascenso de cada aeronave. Esta herramienta, que analiza variables como clima, viento, temperatura y peso del avión, representa cerca del 59% del ahorro total de combustible derivado de iniciativas operacionales, consolidándose como el proyecto de mayor impacto en esta materia.
“La eficiencia operacional es un componente permanente de nuestra gestión. Medimos, reportamos y mejoramos continuamente para avanzar hacia una operación cada vez más eficiente, con menor impacto ambiental y mayor rentabilidad”, agregó Larson.
El impacto de estas acciones se refleja también en comparaciones concretas a nivel regional. Por ejemplo, un viaje en automóvil entre Lima y Piura genera en promedio 76,9 gramos de CO₂ por pasajero kilómetro, frente a una reducción cercana al 10% cuando el trayecto se realiza en aeronaves Airbus neo de SKY, evidenciando cómo la tecnología de flota, combinada con prácticas operacionales eficientes, contribuye a una menor huella ambiental.
Actualmente, la adopción de prácticas de vuelo eficiente en SKY supera el 90%, reflejando una cultura corporativa donde la sostenibilidad forma parte integral de los procesos operacionales de la compañía.
“En SKY entendemos la sostenibilidad como el resultado de una combinación de tecnología, procesos y personas. Si bien el recambio de flota fue un paso fundamental, hoy estamos en una etapa más madura, donde no nos conformamos con las medidas tradicionales de reducción que ya implementamos, sino que seguimos incorporando prácticas complementarias para optimizar nuestra operación. Por eso medimos, reportamos y comunicamos de manera transparente la conversión del ahorro de combustible en emisiones evitadas, avanzando hacia una operación cada vez más eficiente y con menor impacto ambiental”, señaló Marco Larson, Encargado de Sostenibilidad de SKY.
