Director de la carrera de Medicina de la UTP explica cómo se transmite esta bacteria, por qué muchas personas no presentan síntomas y qué hábitos pueden ayudar a reducir el riesgo de infección.
Lima, 12 de Marzo del 2026.- El Helicobacter pylori es una de las bacterias más comunes y puede habitar en el estómago durante años sin causar síntomas evidentes. Su presencia está asociada a problemas digestivos importantes. “Es una bacteria que crece en el estómago de los seres humanos y puede causar problemas, como úlceras gástricas y duodenales e, incluso, cáncer en algunas regiones del mundo, como en Sudamérica”, explica el doctor Alejandro Piscoya, director de la carrera de Medicina de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP).
Debido a que muchas personas no presentan síntomas, la infección puede pasar desapercibida durante años. Por ello, comprender cómo se transmite y qué hábitos ayudan a reducir el riesgo de contagio resulta clave para la prevención.
Un contagio aún no completamente esclarecido
A pesar de los numerosos estudios realizados en las últimas décadas, la forma exacta de transmisión todavía no se conoce con total precisión. “Sabemos que la transmisión ocurre principalmente de persona a persona dentro del hogar, generalmente durante la infancia”, señala Piscoya.
Algunas hipótesis sugieren que el contagio podría producirse mediante alimentos o agua contaminados.
“Algunas investigaciones han detectado ADN de Helicobacter pylori en el agua de casas en diferentes distritos de Lima; sin embargo, no se logró aislar la bacteria ni hacerla crecer en las muestras recogidas”, precisa el médico.
También se ha observado que la prevalencia de la infección tiende a disminuir en poblaciones que han mejorado los sistemas de agua potable y desagüe.
Mitos sobre la transmisión
Circulan diversas creencias sobre cómo se contagia el Helicobacter pylori, como compartir cubiertos, alimentos o incluso besos. Sin embargo, la evidencia científica aún no permite confirmar con certeza estas vías de transmisión. “No lo sabemos a ciencia cierta. Aun así, mantener buenas prácticas de higiene de manos y de manipulación de alimentos es importante porque ayuda a prevenir múltiples enfermedades”, indica.
Otros estudios también sugieren que el entorno donde viven las personas podría influir en el contagio. “Sabemos que la infección está relacionada con el ambiente en el que se vive. Por eso se considera que vivir en hogares con muchas personas podría aumentar el riesgo de transmisión”, agrega.
Hábitos que ayudan a reducir el riesgo
Aunque no existen medidas específicas para prevenir la infección por Helicobacter pylori, algunos hábitos básicos de higiene pueden contribuir a disminuir el riesgo de contagio.
Entre ellos se encuentran el lavado de manos antes de preparar o consumir alimentos, el lavado de manos después de ir al baño y el consumo de agua hervida o proveniente de fuentes seguras. Estas prácticas también ayudan a prevenir otras infecciones gastrointestinales frecuentes.
¿Cuándo acudir al médico?
Uno de los principales desafíos de esta infección es que, “en la mayoría de los casos, no produce síntomas, por lo que no es fácil sospechar su presencia”, señala el doctor Piscoya. Sin embargo, cuando aparecen molestias digestivas y se detecta una úlcera, es necesario buscar la bacteria mediante pruebas diagnósticas y tratarla.
Actualmente, algunos países están implementando estrategias de detección temprana en adultos jóvenes mediante pruebas de aliento o de heces para identificar y tratar la infección a tiempo. También se investigan métodos para determinar qué personas mayores podrían beneficiarse de estudios como la endoscopía para detectar lesiones premalignas.
Comprender mejor cómo se transmite esta bacteria y promover hábitos básicos de higiene siguen siendo herramientas clave para reducir el riesgo de infección y sus posibles complicaciones.
