Lima, 10 de abril de 2026.- Durante su etapa escolar, los niños necesitan mayor energía para aprender, concentrarse y mantenerse activos. Una adecuada alimentación en casa, acompañada de una lonchera escolar saludable que aporte los nutrientes necesarios, pueden marcar la diferencia en su desarrollo y desempeño durante las clases.
Tal como nos recuerda Silvia Saenz, líder de Nutrición Estratégica en Mondelēz International, lejos de ser un simple refrigerio, la lonchera escolar es una comida complementaria que provee a los niños la energía que necesitan. Además, es una buena oportunidad para incorporar alimentos como frutas, verduras, proteínas y productos lácteos, que contribuyen a mantener los niveles de glucosa estables y combaten la fatiga y el hambre excesiva, con lo que favorecen la concentración durante las clases.
“Una lonchera equilibrada no solo aporta energía, sino que también influye directamente en la capacidad de aprendizaje y en el estado de ánimo de los niños durante la jornada escolar. Es importante que los padres entiendan que cada alimento suma en el desarrollo integral de sus hijos”, señala Silvia Saenz.
Para la especialista de Mondelēz International, a nivel nutricional, una lonchera equilibrada debe incluir carbohidratos complejos, como pan integral o cereales, proteínas esenciales para el crecimiento, como yogur, queso o huevo, así como frutas y verduras que aporten vitaminas, minerales y fibra. También se puede incluir pequeñas cantidades de grasas saludables que contribuyan a la absorción de vitaminas.
En los últimos años, también ha cobrado relevancia el concepto de “snackeo consciente” o mindful snacking, que promueve una relación más saludable con la comida. Este enfoque invita a los niños a comer con atención, reconociendo las señales de hambre y saciedad, evitando distracciones y aprendiendo a disfrutar los alimentos. Fomentar este hábito desde pequeños mejora la relación con la comida y previene conductas alimentarias inadecuadas.
En ese sentido, Silvia Sáenz les recuerda a los padres que la alimentación no es solo una cuestión de nutrientes, sino también de emociones, aprendizaje y conexión. “El papel de los padres es guiar a sus hijos hacia una relación sana y positiva con la comida. Fomenten la curiosidad por los alimentos, ofrezcan variedad sin imposiciones y, sobre todo, sean el mejor ejemplo”, puntualizó.
5 tips para loncheras equilibradas y snackeo consciente:
