Lima, 14 de Abril de 2026. El trastorno bipolar es una enfermedad mental crónica que afecta a millones de personas en el mundo y que, en muchos casos, no es identificada a tiempo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta condición afecta a 1 de cada 200 personas (o 37 millones) en todo el mundo y figura entre las principales causas de discapacidad en personas jóvenes y adultas[2].
En el Perú, según el MINSA más de 23 mil personas sufren de trastorno bipolar (cifra actualizada al año 2018)[3], además el Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi (INSM) advierte que una proporción importante de personas con trastorno bipolar no recibe un diagnóstico oportuno, por lo que es urgente que la salud mental sea una prioridad en las políticas públicas y que se refuercen los programas de atención a nivel nacional1.
¿Qué es el trastorno bipolar?
“Contrario a la creencia común, las personas con trastorno bipolar no están permanentemente en crisis. Con diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, pueden estudiar, trabajar y llevar una vida funcional manifiesta el neurólogo Juan José Pereyra, médico de enlace científico de Adium Perú.
Los especialistas coinciden en que el manejo del trastorno bipolar debe ser integral, continuo y personalizado[5], combinando tratamiento farmacológico, psicoterapia y psicoeducación para el paciente y su entorno¹.
La ciencia hoy ofrece tratamientos terapéuticos actualizados. Los antipsicóticos atípicos y los antidepresivos son beneficiosos en el tratamiento de pacientes mayores con trastorno bipolar[6].
En los últimos años, se han incorporado antipsicóticos con agonismo parcial dopaminérgico (D2/D3) denominados “de tercera generación” como opciones dentro del abordaje farmacológico del trastorno bipolar[7],[8]. Estos fármacos han demostrado eficacia en el control de episodios agudos[9] (p. ej., manía) y, en análisis clínicos específicos, se han observado mejorías en medidas de funcionamiento en pacientes con depresión bipolar, lo que es consistente con una recuperación funcional en pacientes seleccionados[10].
