Jurassic Park y Jurassic World forman una misma franquicia que acumula alrededor de 6 mil millones de dólares en taquilla.
Fuera de la saga, los dinosaurios han encontrado sus mejores resultados en animación y aventura, mientras que la comedia y el horror suelen conducirlos hacia el cine de culto.
Ciudad de México, 19 de agosto de 2026.- Los dinosaurios llevan más de un siglo formando parte del cine, pero ninguna producción ha conseguido convertirlos en un fenómeno tan grande como Jurassic Park. La película de Steven Spielberg, estrenada en 1993, revolucionó su representación en pantalla y dio origen a una franquicia que, entre Jurassic Park y Jurassic World, ha recaudado alrededor de seis mil millones de dólares.
El éxito de la saga, sin embargo, deja una pregunta abierta: ¿qué ocurre cuando una película de dinosaurios no tiene la palabra “Jurassic” en el título? La respuesta de la historia del cine, y de este estudio de Spoiler.mx, es que sí pueden funcionar, aunque el resultado depende mucho del género y, sobre todo, de la historia que acompañe a las criaturas prehistóricas.
En animación, por ejemplo, los dinosaurios han encontrado un terreno particularmente fértil. The Land Before Time se convirtió en un clásico y generó 14 películas, mientras que Dinosaurio de Disney recaudó 349.8 millones de dólares. Incluso Un Gran Dinosaurio, considerada un tropiezo comercial de Pixar, consiguió 342.2 millones.
En acción y aventura los resultados son más irregulares. King Kong (2005), que incorporó dinosaurios como parte de su espectáculo, recaudó 556.9 millones de dólares y obtuvo 84% de aprobación crítica en Rotten Tomatoes. En contraste, 65, protagonizada por Adam Driver, apenas alcanzó 60.7 millones de dólares a nivel internacional. La conclusión parece clara: enfrentar a un protagonista con un T-Rex no es suficiente para repetir el fenómeno de Jurassic Park.
La comedia y el horror, por su parte, han encontrado principalmente un público de nicho. Land of the Lost fue un fracaso comercial, mientras que títulos como Tammy and the T-Rex, The VelociPastor y Carnosaurio encontraron una segunda vida como producciones de culto. En estos géneros, de acuerdo con este estudio de la plataforma de entretenimiento Spoiler.mx, el absurdo puede convertirse precisamente en su principal atractivo.
Ese es el terreno en el que se presenta El Final de la Calle Oak, que llegará a los cines mexicanos el 13 de agosto. Dirigida por David Robert Mitchell y protagonizada por Anne Hathaway y Ewan McGregor, la cinta transporta un vecindario suburbano de los años 80 hacia un mundo prehistórico, convirtiendo la vida cotidiana en una historia de supervivencia.
La película no busca competir directamente con Jurassic Park, sino utilizar a los dinosaurios para contar otra historia. Y ahí podría encontrarse la clave para que una producción de este tipo funcione: las criaturas prehistóricas pueden atraer al público, pero necesitan algo más detrás de ellas.
Jurassic Park hizo de los dinosaurios el espectáculo; las películas que buscan sobrevivir fuera de su sombra necesitan convertirlos en parte de una historia con identidad propia.
Así que El Final de la Calle Oak tendrá que demostrar si todavía existe espacio para una película de dinosaurios que no necesite llamarse “Jurassic” para despertar la curiosidad del público.
