
La meta es clara: que los alimentos de la región lleguen mejor, cuesten lo justo y alimenten de forma saludable a la población, con más transparencia sobre lo que pasa entre la finca y la mesa.
Entre los municipios priorizados están Bogotá, Facatativá, Soacha, Mosquera, Chía, Zipaquirá, Fusagasugá, Neiva, Villavicencio, Duitama y Villa de Leyva.
