Lima, 24 de Enero de 2026.- Cada 24 de enero, el mundo conmemora el Día Internacional de la Educación, una fecha que este año nos invita a reflexionar sobre una paradoja crítica en el mercado laboral: mientras miles de jóvenes egresan de las aulas, las vacantes en las empresas permanecen desiertas. A nivel mundial, el 75% de las organizaciones no logra encontrar el talento que busca, según ManpowerGroup. En el Perú, la situación es igual de desafiante: el 70% de los empleadores locales se ven obligados a rechazar candidatos por una marcada falta de experiencia práctica, evidenciando que el modelo educativo tradicional ya no es suficiente para las exigencias de la industria actual.
Para Patricia Sánchez, Vicerrectora Académica de la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), este escenario exige un cambio de paradigma inmediato en la educación superior. “La brecha de talento no es falta de profesionales, es falta de preparación para la realidad. Según el Foro Económico Mundial, el 44% de las competencias laborales base cambiarán en los próximos cinco años. En UCAL, hemos respondido a esta urgencia mediante un innovador enfoque académico donde el estudiante resuelve problemas de empresas reales desde los primeros ciclos y de la mano de referentes de la industria. Así, los futuros egresados de UCAL salen al mercado con un portafolio de soluciones validado por el mercado”, explica Sánchez, posicionando a la institución como la respuesta estratégica a la demanda corporativa actual.
Bajo este enfoque, la experta destaca cinco pilares críticos que definen la formación del talento actual y que las organizaciones deben priorizar para asegurar competitividad en el nuevo entorno laboral.
El panorama actual plantea una valiosa oportunidad para estrechar el vínculo entre las aulas y el sector productivo. En este Día Internacional de la Educación, se hace evidente que el camino hacia una mayor empleabilidad reside en una formación que priorice la experiencia práctica, permitiendo que los nuevos profesionales se integren con éxito y aporten soluciones tangibles a los retos del mercado laboral peruano.
Finalmente, UCAL reafirma su compromiso de transformar la educación en un motor de competitividad para el país. Al formar profesionales capaces de entregar resultados comprobables antes de graduarse, la universidad no solo cierra la brecha de las “vacantes desiertas”, sino que redefine el estándar de éxito del talento peruano frente a los desafíos globales.
