Laly Arce y Aarón Asmat, bookstagrammers peruanos, comparten cinco claves para acercar la lectura a adolescentes y jóvenes sin imponerla.
Lima, 23 de Febrero del 2026.- En medio de redes sociales, videojuegos y consumo digital constante, muchos padres y docentes se preguntan cómo fomentar la lectura en adolescentes sin que se convierta en una obligación. Para Laly Arce y Aarón Asmat, bookstagrammers peruanos dedicados a la promoción de la literatura juvenil, el problema no es que los jóvenes no quieran leer, sino que no siempre han encontrado la historia adecuada o el entorno que los motive a hacerlo.
Ambos desarrollaron su hábito lector en la adolescencia. Laly Arce recuerda que su conexión con los libros se fortaleció cuando descubrió las sagas literarias y, especialmente, cuando leyó Crepúsculo, una historia que compartió con amigas del colegio y que incluso se extendió a las salas de cine con cada estreno. Aarón Asmat, por su parte, pensaba que no le gustaba leer porque no terminaba libros completos, hasta que encontró en la leyenda del Rey Arturo y en los libros de Harry Potter el punto de partida de un hábito que no se detuvo. “Fue a partir de ellos que mi gusto por la lectura no paró”, afirma.
Desde su experiencia como creadores de contenido literario, ambos resumen en cinco recomendaciones concretas las claves para desarrollar el hábito lector sin convertirlo en una imposición.
Ambos coinciden en que uno de los errores más frecuentes de los adultos es imponer títulos o descalificar géneros como el romance o la fantasía por considerarlos poco “serios”. “Cuando un joven conecta con un género que le apasiona, se engancha”, sostiene Laly Arce. En plena era digital, agregan que la lectura sigue siendo una herramienta vigente porque ofrece un espacio de pausa e introspección. “En un mundo tan acelerado, sentarse con un libro nos da un espacio de calma que es vital para la salud mental y el desarrollo del pensamiento crítico”, concluye Aarón Asmat. Para ellos, el desafío no es obligar a leer, sino acompañar a los adolescentes hasta que encuentren la historia que los motive a quedarse.
