Lima, 09 de Junio 2026. – El hígado graso, también conocido como esteatosis hepática, se ha convertido en una de las enfermedades metabólicas con mayor crecimiento en el Perú y el mundo. Aunque suele avanzar sin síntomas evidentes, puede derivar en complicaciones graves como fibrosis, cirrosis e incluso cáncer de hígado si no se detecta y controla a tiempo.
En el Perú, alrededor del 30 % de la población tendría hígado graso, según cifras del Seguro Social de Salud (EsSalud), lo que refleja el avance silencioso de esta enfermedad en el país. En el marco del Día Mundial del Hígado Graso, que se conmemora cada segundo jueves de junio (11 de junio), especialistas alertan sobre la necesidad de generar mayor conciencia en torno a esta condición, vinculada a factores como sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2, sedentarismo y otros trastornos metabólicos.
“El hígado graso ya no puede considerarse una condición menor o aislada. Hoy sabemos que está estrechamente relacionado con alteraciones metabólicas que incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y daño hepático progresivo. Por ello, es clave promover una detección temprana y un abordaje integral que incluya cambios sostenidos en el estilo de vida y seguimiento médico”, señala la Dra. Rosa María Ramirez, asesor médico de Boehringer Ingelheim.
Recomendaciones para cuidar la salud hepática
El especialista señala que la prevención y el control oportuno de los factores de riesgo metabólico son claves para proteger la salud del hígado y reducir la progresión de enfermedades como el hígado graso.
