Para entender la magnitud de esta transformación, Eric Biagioli, director de la carrera de Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), desglosa las cinco tecnologías clave que están operando en el torneo y que redefinen las reglas del juego:
1. Un balón que rueda entre la física y los sensores
Uno de los puntos más fascinantes es el balón oficial “Trionda”, desarrollado por Adidas. Para entender el comportamiento de la pelota oficial de esta copa, la comunidad científica ha recurrido a los análisis de John Eric Goff, reconocido profesor de física y experto en aerodinámica deportiva. El secreto del balón radica en el equilibrio de su macrogeometría, con un diseño de paneles termosellados que optimiza su estabilidad en vuelo, y su microtecnología: una Unidad de Medición Inercial (IMU) integrada en uno de sus paneles, capaz de transmitir datos a 500 Hz (500 veces por segundo). Cada vez que el balón es pateado o roza una mano, el sensor registra con precisión los cambios de movimiento, aceleración y rotación en tres ejes, información que el VAR utiliza para identificar el instante exacto del contacto mediante el conocido gráfico de “latido del corazón” (heartbeat graph), contribuyendo a resolver jugadas de alta precisión.
2. Ciencia de datos y gemelos digitales
La ingeniería de software transformó la experiencia de transmisión. El árbitro principal ahora porta una cámara corporal ultraligera integrada en su sistema de comunicación, mientras algoritmos de inteligencia artificial estabilizan y optimizan la señal de video en tiempo real. Esto reduce el temblor y el desenfoque provocados por el movimiento del juez, permitiendo observar las jugadas desde su perspectiva en primera persona con una imagen más estable y nítida.
El Mundial 2026 eliminó las entradas físicas y adoptó un sistema de boletos digitales a través de la aplicación oficial FWC2026 Mobile Tickets. Los códigos de acceso se activan pocas horas antes de cada partido y solo pueden gestionarse desde la app, una medida que fortalece la seguridad, dificulta la falsificación y facilita la transferencia controlada de entradas entre aficionados.
Los estadios del Mundial incorporan sistemas inteligentes que combinan cámaras, visión por computadora y analítica de datos para monitorear el flujo de espectadores y fortalecer la seguridad. Además, la gestión automatizada de iluminación, climatización y consumo energético permite optimizar el uso de recursos, reduciendo el impacto ambiental y haciendo más eficientes las operaciones de cada recinto.
