
Los gatos suelen ocultar el dolor, por lo que cambios como dificultad para orinar, problemas respiratorios, pérdida del apetito por más de 24 horas, vómitos o diarreas persistentes, desorientación, convulsiones o cambios repentinos de comportamiento requieren atención veterinaria.
La diabetes en perros se presenta cuando el organismo no produce suficiente insulina o cuando esta hormona no actúa de manera adecuada.
