
Imagen: Leonel Estrada/REUTERS
El conservador Nasry Asfura asumió este martes (27.01.2026) la presidencia de Honduras con una agenda ligada a Estados Unidos para enfrentar los desafÃos económicos y de seguridad del paÃs más empobrecido y violento de Centroamérica.
“Seguridad, de frente a luchar contra la inseguridad, no tengan duda de eso”, prometió el nuevo mandatario tras prestar juramento en una austera ceremonia en la sede del Congreso, en Tegucigalpa.
Su llegada al poder ocurre tras cuatro años de un gobierno de izquierda y asegura a el presidente estadounidense Donald Trump un aliado más en América, tras el avance de la derecha en Chile, Bolivia, Perú y Argentina.
Honduras, donde la pobreza lacera a 60% de sus 11 millones de habitantes, también depende de Estados Unidos porque las remesas de los dos millones de migrantes que viven en la nación norteamericana, la mayorÃa sin papeles, representan un tercio de su PIB.
“Hago la promesa de ley de cumplir la Constitución, las leyes, como lo dice los sagrados mandamientos. Honduras, para servirte estamos”, dijo Asfura.
El exalcalde y empresario de 67 años asumió el mando luego de una reñida elección marcada por denuncias de fraude de sus adversarios y la amenaza de Trump de recortar la ayuda al paÃs si no ganaba su apadrinado.
Agradecido por ese respaldo, Asfura, de raÃces palestinas, viajó a Estados Unidos para reunirse con el secretario de Estado, Marco Rubio, y luego visitó al primer ministro israelà BenjamÃn Netanyahu.
Asfura, quien deberá negociar en el Congreso al tener 49 de los 128 escaños, fue proclamado ganador de los comicios del 30 de noviembre por estrecho margen, tras un tenso recuento de votos que duró un poco más de tres semanas.
rr afp/efe
FUENTE: DW