
POR LUIS ZÚÑIGA
La Alta Comisionada de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha revelado que tiene información confirmada de que militares chinos han entrenado a soldados rusos en la guerra de agresión contra Ucrania.
China es consciente de que Rusia está empantanada en la guerra, y que su apoyo a Moscú puede significar una reactivación de la alianza estratégica que Xi Jinping y Vladimir Putin acordaron en marzo de 2023.
En todas las guerras hay importantes definiciones que establecer, para determinar el grado de responsabilidad que corresponde a cada parte del conflicto. Está claro que Rusia es el agresor y que sus acciones injustificadas han derivado hacia la destrucción de instalaciones civiles, con un altÃsimo grado de criminalidad de parte de Putin.
El respaldo defensivo de Europa y Estados Unidos a Ucrania es justo y necesario, especialmente porque el agresor posee una manifiesta superioridad militar. Desde el comienzo del conflicto, Europa ha tratado de detener la guerra, primero ofreciendo mediación y posteriormente imponiendo sanciones económicas a Rusia. Ambos esfuerzos han fracasado.
Ucrania ejerce su derecho a defenderse, y en ese contexto ha conseguido el respaldo de numerosos paÃses. El apoyo no ha estado exento de consecuencias. Rusia ha extendido sus represalias a quienes han proveÃdo alguna ayuda a Ucrania.
La posición de Estados Unidos ha sido mesurada, evitando implicarse directamente pero asistiendo a Ucrania. Las armas y pertrechos enviados son de naturaleza defensiva. Sin embargo, asistir, ayudar o proveer material militar al agresor equivale a respaldar los crÃmenes de lesa humanidad que los ataques rusos causan a la población civil. Hemos visto muchÃsimas fotografÃas y videos de hospitales, edificios familiares, supermercados y hasta parada de autobuses destruidas por las bombas rusas.
El involucramiento de China en esta guerra tiene grandes implicaciones. En diversas ocasiones, el gobierno de Estados Unidos ha pedido al régimen que no ayude a Rusia, y PekÃn ha expresado su “neutralidad”. Siempre se ha sospechado que China colabora para aliviar las sanciones económicas de Europa y Estados Unidos. Sin embargo, participar en el entrenamiento de fuerzas militares rusas es un escalamiento que cambia la situación.
Este momento tiene una marcada significación. Informes publicados por “The Epoch Times” revelan que China está incrementando su arsenal nuclear a una tasa superior a la de cualquier otro paÃs del mundo. El Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), que publica un informe anual sobre armamentos y conflictos, estima que China ha duplicado el número de cabezas nucleares y en 2025 ya habÃa llegado a unas 600.
Mientras los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia han permanecido estables en los últimos años, el de PekÃn ha crecido significativamente. Según los cálculos de SIPRI, China superará a ambos paÃses en el número de Misiles BalÃsticos Intercontinentales antes de 2030.
La evidencia adicional de que China se prepara para un enfrentamiento militar de gran magnitud, lo demuestra la construcción de plataformas de lanzamiento de misiles de largo alcance, próximas a sus silos nucleares en la zona desértica del noroeste del paÃs.
Reuters mostró vistas satelitales de la zona, además de información sobre la extensa red de plataformas, bunkers y nódulos de comunicaciones, muy cerca de los silos próximos a Hami, que autoridades norteamericanas habÃan calculado en 2024 en unos 300. Según esta apreciación, los misiles chinos ya pueden alcanzar a cualquier ciudad de Estados Unidos.
Teniendo en cuenta la acelerada carrera nuclear de China, las evidencias reveladas por la Unión Europea toman más importancia y envÃan un mensaje de alerta a Estados Unidos.
* Luis Zúñiga es analista polÃtico y exdiplomático.