
Lima, 24 de Junio del 2026.- Cada año, las ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) recorren miles de kilómetros desde las frías aguas de la Antártida hasta las cálidas costas del norte del Perú para reproducirse y criar a sus ballenatos. Las madres suelen tener una sola cría cada dos o tres años y la cuidan de manera muy dedicada durante sus primeros meses de vida. Los ballenatos pueden medir entre 4 y 5 metros al nacer y crecen rápidamente gracias a la leche materna. Estas ballenas pueden vivir más de 50 años y son reconocidas por sus largas aletas pectorales, que pueden alcanzar hasta un tercio de la longitud de su cuerpo.
Su presencia en nuestras costas entre julio y octubre marca una de las temporadas naturales más espectaculares del año y constituye una oportunidad única para observar de cerca a uno de los mamíferos más fascinantes del océano.
En ese recorrido, la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau (RNMTG) se ha consolidado como un espacio estratégico para la conservación de la especie, donde se han impulsado medidas participativas junto con las comunidades locales y se recibe a visitantes nacionales y extranjeros interesados en el turismo de naturaleza. Este flujo turístico dinamiza diversas actividades económicas en las localidades costeras vinculadas a la reserva.
El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, informó que alrededor de 9.500 pescadores artesanales del ámbito de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau encuentran en esta actividad una oportunidad para mejorar sus ingresos mediante servicios vinculados al transporte marítimo, guiado turístico, gastronomía, hospedaje, comercio local y otras actividades asociadas a la atención de visitantes.
“La llegada anual de las ballenas jorobadas confirma la importancia de la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau dentro de uno de los corredores migratorios más relevantes del Pacífico oriental. Su presencia no solo fortalece los esfuerzos de conservación marina, sino que también impulsa actividades económicas sostenibles que benefician a miles de pescadores, emprendedores y familias de la costa norte”, afirmó Anthony Llapapasca Núñez, jefe de la RNMTG.
Acotó además que esta especie realiza uno de los desplazamientos más extensos del planeta al migrar desde la Antártida hacia las aguas tropicales del Pacífico oriental para reproducirse.
Cada temporada, operadores turísticos, pescadores artesanales, emprendedores locales y autoridades promueven prácticas responsables para que los visitantes puedan disfrutar de este espectáculo natural sin alterar el comportamiento de la especie ni afectar los ecosistemas marinos que la sustentan.
La temporada de avistamiento de ballenas 2026 representa una nueva oportunidad para consolidar a la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau como uno de los principales destinos de turismo marino del país y como un ejemplo de cómo la conservación de la biodiversidad puede contribuir al bienestar de miles de familias de la costa norte peruana.