
Lima, 07 de Julio de 2026. Durante años se ha creído que el cáncer de hígado surge principalmente por el consumo de alcohol. Esta creencia errónea no solo desinforma, sino que lleva a que miles de personas ignoren factores de riesgo de mayor incidencia en la enfermedad y retrasen la búsqueda de atención médica o evaluaciones preventivas.
El Dr. Alejandro Figueroa, director médico de Aliada, destaca la necesidad urgente de derribar estos mitos y ampliar la comprensión sobre este mal. De acuerdo con el experto, el carcinoma hepatocelular (HCC), el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado y responsable de más del 70% de los casos también puede desarrollarse tras años de daño hepático causado por enfermedades como la hepatitis (B y C), el hígado graso asociado a disfunción metabólica, la obesidad y la diabetes.
“Es fundamental desterrar la creencia de que el cáncer de hígado solo afecta a quienes consumen alcohol en exceso. Esta idea simplifica una enfermedad compleja y genera un estigma en torno a la patología que aleja a la población de las revisiones médicas preventivas. Hoy sabemos que existen múltiples factores de riesgo como las enfermedades hepáticas crónicas, incluyendo las hepatitis virales y el hígado graso, así como la obesidad y la diabetes”, advierte el Dr. Figueroa.
Si bien las infecciones por hepatitis B y C continúan siendo disparadores clave de cirrosis y cáncer de hígado -afectando a unos 304 millones de personas en el mundo según la OMS-, las enfermedades metabólicas y el sobrepeso están cobrando un protagonismo alarmante en la región.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, más del 60% de la población peruana mayor de 15 años tiene sobrepeso u obesidad. Esto significa que una alta proporción de personas convive con un riesgo elevado de desarrollar hígado graso, una condición que hoy gana terreno velozmente frente a las causas virales como detonante de patologías hepáticas crónicas y eventual cáncer.
La magnitud de la cifra nacional reportada por Globocan, 1,890 nuevos casos y cerca de 1,770 muertes anuales por cáncer de hígado en el Perú, evidencia que el control debe ser integral y no enfocarse en un solo hábito. En ese sentido, el especialista detalla que deben someterse a monitoreos las personas que presenten:
El Dr. Figueroa concluye recordando que la vacunación contra la hepatitis B, el diagnóstico oportuno de virus hepáticos y el control del peso corporal son herramientas decisivas. “Informar mejor y erradicar las falsas creencias sobre el cáncer de hígado es el primer paso para que más personas accedan a un diagnóstico temprano, la herramienta más efectiva para salvar vidas”, enfatizó.