
Bogotá, 24 de Septiembre del 2026.- América Latina y el Caribe concentra cerca del 20% de los alimentos que se pierden en el mundo entre la poscosecha y la venta minorista, pese a representar apenas el 9% de la población mundial. Según la FAO, la región pierde el 11,6% de lo que produce en esas etapas (producción, poscosecha, almacenamiento, procesamiento y transporte), es decir, antes incluso de que los alimentos lleguen al punto de venta.
El contraste con la realidad de la región es directo: 33 millones de personas todavía enfrentan hambre y 167 millones viven en inseguridad alimentaria moderada o grave, según el último informe regional de Naciones Unidas sobre seguridad alimentaria y nutrición. En Perú, la situación también es significativa, 3 de cada 10 personas de la población experimentó inseguridad alimentaria moderada o severa en 2025, según el INEI.
En este contexto, Lima será sede, durante la semana del 28 de septiembre, de un encuentro regional de ciudades latinoamericanas orientado a impulsar políticas y acciones frente a la pérdida y el desperdicio de alimentos, organizado por la FAO en el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se conmemora el 29 de septiembre. A partir de esta agenda regional, la Alianza Latinoamericana y del Caribe de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB) destaca la importancia de prevenir las pérdidas en cada etapa de la cadena de abastecimiento, mediante mejores prácticas, innovación y soluciones que permitan aprovechar mejor los alimentos.
“En esta conversación cada actor tiene un tramo donde puede incidir, y el nuestro la transformación: cómo se conserva un alimento, cómo se envasa, cómo se aprovecha lo que antes se descartaba. Ahí hay margen concreto de mejora y ahí es donde la industria puede aportar”, señaló Juliana Cortez, Líder de Asuntos Públicos, Comunicación y Sostenibilidad de ALAIAB.
¿Cómo reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos?
La pérdida y el desperdicio de alimentos no se concentran en un solo eslabón, sino que ocurren en la producción, el almacenamiento, el procesamiento, la distribución y el consumo, lo que exige una respuesta sistémica. En ese marco, ALAIAB identifica tres frentes clave.
“Cada alimento y bebida que evitamos perder es también agua, energía, trabajo y recursos que logramos aprovechar. Reducir estas pérdidas es una oportunidad para que la región aproveche mejor lo que produce y fortalezca su seguridad alimentaria, haciendo que más alimentos lleguen a donde se necesitan. Ese es el impacto que buscamos generar”, concluyó Cortez.
Acerca de ALAIAB
La Alianza Latinoamericana y del Caribe de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB) agrupa a 28 asociaciones nacionales en 16 países, desde México hasta el Cono Sur. Representa a una industria que emplea a más de 7 millones de trabajadores directos y a 28 millones de personas a lo largo de su cadena de valor, y contribuye con más de USD 285.000 millones al PIB regional. El 96 % de sus empresas son MiPyMEs. Su propósito es construir un entorno regulatorio favorable, basado en evidencia científica, que permita al sector seguir siendo motor de desarrollo, empleo y acceso a alimentos y bebidas seguros para millones de personas en la región.