
Dipromin, 07 de Abril del 2026 Las tierras raras en Brasil se han convertido en el centro de una creciente competencia global entre Estados Unidos, la Unión Europea y China, en un contexto marcado por la necesidad de asegurar el suministro de minerales crÃticos para industrias estratégicas.
El paÃs sudamericano concentra reservas consideradas entre las más relevantes del mundo, lo que ha despertado el interés de las principales potencias en medio de los esfuerzos occidentales por reducir su dependencia del dominio chino en esta cadena de valor.
La Comisión Europea confirmó avances hacia un acuerdo polÃtico con Brasil para impulsar inversiones conjuntas en minerales clave como litio, nÃquel y tierras raras. Este anuncio fue respaldado por declaraciones de Ursula von der Leyen durante su visita al paÃs.
En paralelo, Estados Unidos ha comprometido más de US$500 millones para el proyecto Serra Verde, actualmente la única mina de tierras raras en operación en Brasil. Este financiamiento fue canalizado a través de la Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos para expandir y optimizar la operación Pela Ema.
Estas iniciativas reflejan el creciente interés de Occidente por asegurar el acceso a minerales esenciales para la transición energética y la industria tecnológica.
A pesar de los esfuerzos occidentales, China continúa fortaleciendo su presencia en Brasil mediante inversiones en proyectos mineros y participación en la cadena de suministro. El interés se concentra especialmente en tierras raras pesadas, utilizadas en la fabricación de imanes de alta temperatura.
Estos insumos son fundamentales para aplicaciones como motores de vehÃculos eléctricos, turbinas eólicas y tecnologÃas avanzadas en robótica.
El estado de Goiás concentra actualmente la única producción comercial de tierras raras en Brasil, lo que posiciona al paÃs como un actor emergente en el mercado global de minerales crÃticos.
En este escenario, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva apunta a que el paÃs no se limite a la exportación de mineral en bruto, sino que avance hacia el desarrollo de capacidades de refinación y procesamiento local.
Esta estrategia forma parte de las negociaciones con socios internacionales, en un contexto donde la competencia ya incluye financiamiento, desarrollo de proyectos y acuerdos de suministro para plantas fuera de China.
La presión geopolÃtica en torno a las tierras raras en Brasil se ha intensificado tras las restricciones chinas a ciertas exportaciones y las nuevas iniciativas de coordinación entre Estados Unidos, la Unión Europea y sus aliados para asegurar cadenas de suministro de minerales crÃticos.