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El llamado de la aventura
En The Mound: Omen of Cthulhu, los jugadores asumen el papel de exploradores en busca de tesoros legendarios ocultos en las profundidades de una selva hostil. Antes de cada expedición, el grupo se reúne a bordo de un galeón para seleccionar un contrato y repartir armas y equipo. Una vez que llegan al continente, los exploradores parten en busca de tesoros y recursos que deberán llevar de regreso al capitán del galeón. Sobre el papel parece una tarea sencilla, pero pronto descubrirán que esconde numerosos peligros.
Abominaciones y cordura
A medida que se adentran en la selva, los aventureros deberán enfrentarse a numerosas monstruosidades, aunque la mayor amenaza será su propia mente. Su percepción de la realidad se irá corrompiendo gradualmente hasta que su cordura alcance un estado crÃtico. Las ilusiones visuales y auditivas desorientarán a los exploradores, pudiendo provocar actos de sabotaje involuntario que pondrán en riesgo toda la misión. Ni siquiera la muerte ofrece descanso: los compañeros caÃdos podrán regresar en una forma corrompida y volverse contra sus propios aliados.
El terror por encima de la acción
En The Mound: Omen of Cthulhu, los exploradores son inexpertos y cuentan con munición muy limitada, además de equipo que puede deteriorarse y romperse. Frente a los peligros y las monstruosas entidades que habitan la selva maldita, las posibilidades de sobrevivir son escasas para quienes intenten eliminar a toda criatura que se cruce en su camino.Por ello, The Mound: Omen of Cthulhu pone el foco en el terror por encima de la acción, alentando a los jugadores a evitar enfrentamientos innecesarios para completar sus contratos y regresar con vida de la expedición, incluso si eso significa recurrir al sigilo o emprender una retirada apresurada.
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