
Bogotá 03 de Septiembre del 2026.- La Inteligencia Artificial ha situado la infraestructura de TI en el centro de las decisiones estratégicas de las empresas. Tras una ola de inversiones enfocadas en las aplicaciones, organizaciones de distintos sectores comienzan a descubrir que la capacidad de escalar proyectos de IA depende, ante todo, de la modernización de las redes que sustentan estas iniciativas. La automatización, la observabilidad y la inteligencia integrada pasan a ser requisitos esenciales para garantizar el rendimiento, la disponibilidad y la seguridad en entornos cada vez más complejos.
Este cambio ya se refleja en los planes de inversión con enfoque en networking. Datos de IDC muestran que la modernización de las redes está cobrando impulso a medida que las empresas incorporan nuevas cargas de trabajo de IA: en el primer trimestre de 2026, el mercado empresarial de WLAN creció un 17 % en las Américas, mientras que Wi-Fi 7 ya representaba el 44,5 % de los ingresos de los puntos de acceso empresariales compatibles. Estos movimientos se traducen en redes más inteligentes, automatizadas y preparadas para soportar aplicaciones de nueva generación.
“Durante mucho tiempo, la infraestructura de redes fue considerada un componente operativo, prácticamente invisible para el negocio. La llegada de la Inteligencia Artificial cambió esa lógica. Hoy, la capacidad de una empresa para escalar proyectos de IA depende directamente de la inteligencia de la red, de la visibilidad del entorno y del grado de automatización de las operaciones. La infraestructura ha dejado de ser únicamente conectividad para convertirse en un factor estratégico de la transformación digital”, afirmó Roberto Murakami, vicepresidente de Redes y Telecomunicaciones de NEC para América Latina.
En la práctica, este cambio representa una revisión de la forma en que las organizaciones gestionan la conectividad. Si antes el foco estaba en la disponibilidad de la red, ahora el desafÃo consiste en garantizar que esta acompañe aplicaciones distribuidas, entornos hÃbridos, procesamiento en tiempo real y volúmenes crecientes de datos. Esto exige arquitecturas capaces de identificar comportamientos anómalos, responder rápidamente a las fallas y optimizar los recursos de forma continua.
De la conectividad a la inteligencia operativa
En este contexto, la automatización de redes y la observabilidad dejan de ser conceptos restringidos a los equipos técnicos para adquirir relevancia en las estrategias de transformación digital. Mientras la automatización reduce las intervenciones manuales y acelera la respuesta a incidentes, la observabilidad amplÃa la capacidad de comprender el comportamiento de la infraestructura mediante el análisis integrado de métricas, eventos, registros y telemetrÃa. El resultado es una operación más predecible, resiliente y preparada para respaldar servicios esenciales.
A medida que las aplicaciones basadas en IA se integran en procesos crÃticos, aumenta la necesidad de monitorear no solo los equipos y servicios, sino también el comportamiento integral del entorno digital y en este ámbito se destaca el concepto de la observabilidad. El propio Gartner estima que, para 2028, el 40 % de las organizaciones que utilicen Inteligencia Artificial adoptarán herramientas especÃficas con dicha finalidad para supervisar el rendimiento, la calidad de las respuestas y la confiabilidad de los modelos.
Según Deloitte en su reporte Tech Trends, el desafÃo de las empresas ya no consiste únicamente en adoptar IA, sino en alinear estrategia, datos, arquitectura y operaciones para que la tecnologÃa genere resultados consistentes a gran escala. Esta realidad es particularmente relevante en sectores cuya operación depende de una disponibilidad continua, como telecomunicaciones, industria, energÃa, finanzas, salud y transporte. En estos entornos, cualquier interrupción puede comprometer procesos esenciales, lo que convierte la modernización de la infraestructura en un requisito indispensable para garantizar la continuidad operativa y respaldar nuevos servicios digitales.
“NEC, que cuenta con más de dos décadas de experiencia en la integración de redes altamente complejas para operadores de telecomunicaciones, entiende que requisitos como alta disponibilidad, resiliencia y automatización son hoy atributos fundamentales también para otros sectores, como bancos, industrias, hospitales y empresas de diversos segmentos, que necesitan respaldar aplicaciones crÃticas e iniciativas de IA. Por eso, la empresa dispone de la expertise necesaria para apoyar a sus clientes en la construcción de infraestructuras inteligentes y escalables”, concluyó Murakami.
Acerca de NEC en América Latina
NEC se ha establecido en América Latina durante décadas como lÃder en la integración de tecnologÃas de TI y redes en toda la región. La compañÃa ha permitido a las empresas y los gobiernos adaptarse a los rápidos cambios que se producen en la sociedad y el mercado, apoyándolos con soluciones tecnológicas de comunicación, seguridad, biometrÃa, entre otras, que aportan valores sociales como seguridad, protección, equidad y eficiencia en el mundo. NEC a través de su declaración de marca “Orchestrating a brighter world“, busca promover un mundo más sostenible en el cual todos tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial.