
El nutriente es una pieza fundamental para una vida saludable y activa, incluso durante el envejecimiento.
Bogotá, 26 de Febrero del 2026.- La proteÃna suele asociarse con atletas, rutinas de gimnasio u objetivos de peso, pero su función en el organismo va mucho más allá. Según la Dra. Krissy Ladner, Directora de Desempeño Deportivo y Educación en Nutrición de Herbalife, para los adultos activos la proteÃna es una base diaria que apoya la fuerza, la energÃa, la recuperación y el bienestar general. “El consumo constante de proteÃna cumple un papel central en el apoyo a un estilo de vida activo, ya sea para quienes entrenan con regularidad, se mantienen activos en el trabajo o simplemente buscan sentirse más fuertes y vitales”, señala la Dra. Krissy Ladner
Más allá del gimnasio
La proteÃna aporta los bloques de construcción necesarios para mantener y reparar el tejido muscular. Cada vez que realizamos actividad fÃsica, desde caminar hasta entrenar, las fibras musculares se ven exigidas en mayor o menor medida. Este nutriente ayuda al cuerpo a recuperarse de ese estrés y a adaptarse, preservando la masa muscular. Este proceso contribuye a la fuerza fÃsica, la movilidad y la salud metabólica a lo largo del tiempo, factores esenciales para mantenerse activo a cualquier edad.
Además, la proteÃna también apoya la salud metabólica. El músculo es un tejido metabólicamente activo, es decir, participa en la forma en que el cuerpo utiliza la energÃa. Mantener la musculatura mediante una ingesta adecuada de proteÃna favorece un metabolismo saludable y puede contribuir al control del peso a largo plazo, cuando se combina con una alimentación equilibrada y la práctica regular de actividad fÃsica.
La importancia de la constancia a lo largo del dÃa
Un error común es pensar que la proteÃna solo es importante después de entrenamientos intensos o cuando el objetivo es ganar masa muscular. En realidad, el cuerpo obtiene mayores beneficios cuando se consume de manera equilibrada a lo largo del dÃa. “Por eso, distribuir la ingesta de proteÃna entre las comidas ayuda a preservar la masa muscular, a apoyar el control del apetito y a sostener niveles de energÃa más estables. Las comidas con una cantidad adecuada de proteÃna suelen ser más satisfactorias y pueden ayudar a reducir las caÃdas de energÃa que se producen cuando la alimentación depende en exceso de carbohidratos refinados”, agrega Krissy
Una ingesta adecuada de proteÃna también ayuda a afrontar mejor las exigencias fÃsicas del dÃa a dÃa. “Combinar proteÃna con carbohidratos después de la actividad ayuda a reponer las reservas de energÃa y a apoyar la reparación muscular. Con el tiempo, una adecuada recuperación puede mejorar la adherencia a la práctica de actividad fÃsica regular y reducir molestias, haciendo más fácil mantenerse activo”, añade.
Elegir calidad y variedad
La calidad y la variedad son importantes cuando se trata de proteÃna. Las fuentes animales reducidas en grasa, como cortes magros de carne roja, pescados, aves (sin piel ni grasa visible), huevos y lácteos descremados, aportan aminoácidos esenciales en una forma altamente biodisponible. Las opciones de origen vegetal, como las legumbres, los alimentos a base de soja, los frutos secos, las semillas y los cereales integrales, contribuyen con proteÃna, además de fibra y fitonutrientes. Combinar distintas fuentes también ayuda a cubrir las necesidades nutricionales y a mejorar la calidad general de la dieta.
Las rutinas modernas a veces dificultan alcanzar las necesidades de proteÃna solo a través de las comidas. Mañanas aceleradas, jornadas laborales extensas y patrones de alimentación más controlados en calorÃas pueden generar brechas en la ingesta. “En estos casos, snacks ricos en proteÃna, smoothies o batidos pueden contribuir a complementar el consumo de una manera práctica, sin requerir grandes porciones ni un exceso de calorÃas, especialmente en dÃas en que las comidas se realizan con prisa o se retrasan”, orienta Krissy.
ProteÃna y envejecimiento